Guantes de piel hechos a mano en Nápoles: así se elaboran.
Cuando encargas tus guantes Andreano, debes saber que todavía no existen: se confeccionan a medida únicamente cuando decides comprarlos.
Nuestros artesanos comienzan extendiendo sobre la mesa la piel del color que has elegido hasta dejarla completamente lisa. Utilizando únicamente tijeras y un calibre, un cortador experto obtiene de la piel las distintas piezas, incluidos los pulgares y las longette, que finalmente formarán tus guantes.
Con un patrón adaptado al tamaño y la forma de tus manos, trazan las piezas que después se cortarán y moldearán. Solo la destreza y experiencia de nuestros artesanos permiten realzar al máximo las características de la piel. Las costureras de nuestro taller se encargan entonces de coserlas a máquina o a mano, según el modelo elegido. Además, siguiendo la antigua tradición del apparecchiatura, se aseguran de que recibas en casa unos guantes perfectamente pulidos y planchados.
En nuestro taller también hay artesanas dedicadas exclusivamente al embalaje. Trabajan prestando atención a cada pequeño detalle, con un cuidado meticuloso y un riguroso control de calidad antes de enviar la caja a tu domicilio, asegurándose de que su contenido corresponda perfectamente con tu compra.
Son muchas fases, realizadas con dedicación, amor y precisión. Por eso te pedimos que esperes al menos 5 días laborables para completar el proceso de elaboración. Algunos modelos más complejos y cosidos íntegramente a mano, como Alain, Dino, Federico, Walter, Max, Antonio y Sean, requieren hasta 7 días. Una espera que, te lo prometemos, se verá ampliamente recompensada por la belleza y el valor de tus guantes artesanales Andreano.
